domingo, 1 de mayo de 2016

Yo, robot- Hibridación y purificación en el espacio cibernético

En el mundo actual es muy importante entender que el desarrollo no se da solamente en funciones económicas, sociales o educacionales, existe una convergencia intrínseca en cada uno de los aspectos posibles, la tecnología.

Desde sus albores más recónditos con cuentos utópicos y profecías futuristas, se empezó a ver a la máquina como algo que logra ir más allá de su formación, entrando es una integración continua de la vida cotidiana, dándole facultades antropomórficas y entre ella una cognición que tiene que ir más allá de la misma especie humana, se da una visión creacionista en el que el hombre consigue formar algo que supera sus propias limitaciones, en el cual el hombre en su rol de dios da vida, una vida que no solo facilitará la propias, sino que logrará ser más que un hombre, será un superhombre – sin referirnos a Saratustra, obviamente- que conseguirá todo lo que las facultades limitantes de la especie le ha impedido.

Si bien es cierto que con la evolución tecnológica la sociedad humana ha conseguido superar innumerables barreras que concebía como imposibles de alcanza, y es esta misma ruptura de los limitantes lo que ha permitido que el híbrido, el ciborg, el nuevo hombre, el mejorado, salga a la luz como algo más plausible que distante.

Y es que estas fronteras entre lo humano y la máquina se comienzan a difuminar lentamente  en lo que vamos comprendiendo la verdadera magnitud que posee la tecnología misma, y es que “los nuevos avances tecnológicos y las estéticas de consumo acaparan el mercado posmoderno” (Gordo, 1996, p. 418) El cuerpo humano se ha ido reconfigurando, ha ido “avanzando” de la mano de la tecnología para intentar superarse cada día, intentando conseguir nuevos estatus de poder, nuevas capacidades, nuevos objetivos, en fin, con la tecnología ¿Quién podrá detenernos?

Esta cuestión es la que se empieza a tocar en la película protagonizada por Will Smith, un policía que por los azares de la vida se ve implicado en una disputa con la tecnología y en especial con un robot en particular, SONY. Sin embargo, descubrimos que él mismo era un ciborg que poseía tecnología y desarrollo cibernético en su cuerpo – así este no se haya dado voluntariamente, ya que en la trama se evidencia que fue reconstruida parte de su cuerpo a causa de un accidente automovilístico en el que un robot lo salvó, empero, en el mismo accidente una niña también pudo ser salvada, pero algorítmicamente la máquina decidió salvar a quien más posibilidades de vivir tenía, y la niña ya no tenía prácticamente ninguna-, pero esto va más allá, “la mano virtual no actúa meramente como una prótesis, sino que intensifica su corporalidad en forma de un cuerpo tecnófilo” (Gordo, 1996, p. 423).

Pero el dualismo del que tanto se intenta escapar en las ciencias naturales llega de forma directa, arrasadora y sin preguntar la vida, la máquina ya no solo es la máquina, aquí no hay cuestión corpórea o espiritual, la máquina es software y hardware, es observada pero nunca en su totalidad, y esto es lo que surgen con la IA o inteligencia artificial. Este aspecto también es sumamente importante en la película como para la formación futura del hombre, la idea de construir una “consciencia” que vaya más allá al mero hecho perceptual del soy consciente de, es algo que trasciende toda emoción humana, sencillamente nos hace sentir extasiados empáticamente de orgullo por nuestro poder creador. Pero esto es lo que se critica en Yo, Robot, y es que la consciencia como esa capacidad formativa, creacional, mediacional, causal y funcional es algo que ligado a la ilimitación robótica genera temor, y para ello no hay regla que medie – en el film se proponían tres leyes de la robótica dadas por Isaac Asimov en sus libros futuristas, en la que el robot no podía dañar al hombre, debía protegerlo, pero también debía protegerse a sí mismo-, y es que, al igual que las reglas morales que rigen al hombre, las reglas de la robótica son fácilmente quebrantables para una consciencia o neoconsciencia.

Verbigracia, mientras escribía este post, decidí descansar un poco y pensar en cómo dar continuación al tema de la formación del humano – si ya no está completamente entrelazada per se- cuando reviso mi Smartphone y una notificación de un juego intenta “humanizarme”, él a mí, la máquina comienza a crear discursos, evidentemente creados por sus programadores, en las cuales notifica cuestiones como:  sé que soy un juego, pero TAMBIÉN TENGO SENTIMIENTOS. Realmente me parece increíble, inimaginable el momento en el cual estamos viviendo, y me pregunto cómo será el proceder tecnológico, me cuestiono cuál será el rumbo que tomará la tecnología, la sociedad y el hombre en este camino, ¿será que habrá un punto en el cual nuestros caminos se separen? ¿Será que la máquina superará a su creador? Y es que debemos recordar que el hombre es el creador, pero tal como dice Jorge Drexler en su canción “mi guitarra y vos”: Hay manos capaces de fabricar herramientas con las que se hace máquinas para hacer ordenadores que a su vez diseñan máquinas que hacen herramientas para que las usen las manos.  Cada día estamos más mediados, y este proceso es el que forjará la construcción del hombre, ya que el pintor que termina una obra no es el mismo que empezó con el lienzo, todo proceso conlleva un cambio, y todo cambio un efecto.

Ahora bien, teniendo en cuenta todo lo anterior, la influencia de la tecnología en los seres humanos y cómo ella está operando dentro de la actual constitución de lo humano, se hablara en este momento acerca de la relación que está pueda tener dentro del conflicto armado colombiano y las víctimas que esté ha dejado.

Para tratar este tema se tomará en cuenta que son los medios de comunicación dentro de las TIC, actores importantes dentro de todo lo que se piensa y se dice del conflicto en Colombia. Los medios han tenido gran repercusión dentro de toda la información que el país ha obtenido de la violencia que se vive. Las personas de la ciudad, los políticos y quienes no se ven directamente implicados con todas las situaciones conflictivas del país viven este drama a través de los medios de comunicación, encargados de informar. Frente a esto, cabe decir que así como “los medios de comunicación y las TIC nos ofrecen las mejores oportunidades para conocer a los otros (…) al mismo tiempo nos filtran y editan su conocimiento de forma tal que difícilmente nos permiten acceder a la versión que los otros tienen de sí mismos” (Winocur, 2013, p. 247). Esto es, claramente observable, en todas las noticias que desdibujan o distorsionan la verdadera cara del conflicto, a pesar de que los medios de comunicación han estado presentes en los hechos más importantes del conflicto armado y han rescatada y reivindicado ciertos rostros de víctimas, también han sido, en muchas otras ocasiones, pobres en la información que deberían presentar sobre el conflicto y las víctimas.

Además, como medios masivos de comunicación han desaprovechado todas las nuevas herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías para informar, permitiendo que la información que se tiene del conflicto se dé a conocer bajo las mismas narrativas que los colombianos ya conocen y que de tanto repetirlas han causado en el país una indiferencia e insensibilidad por la situación de violencia por la que atraviesa Colombia.

Es importante tener en cuenta que los medios de comunicación deberían permitirnos conectarnos con “los opuestos que son significativos en nuestros universos simbólicos de pertenencia” (Winocur, 2013, p. 253) Y así conocer realmente todas las partes del conflicto: las víctimas que merecen una reivindicación social que puede lograrse tras estos medios, la voz de los victimarios que deberían manifestar sus intenciones para con el país así como generar nuevos escenarios de paz, la política que a través de los medios debería comunicar sus planes estratégicos para incidir en los procesos de reconciliación y paz.

De esta manera, con el uso de los medios masivos de comunicación y de las nuevas tecnologías que permiten mejorar la información, es como el conflicto debería revelar verdades, rostros y ser el espacio donde las diferentes partes se reúnan a presentar la propuesta de paz que el país espera y las indicaciones para juntos lograrlo tras las estrategias que la política ha generado, las negociaciones planteadas y la búsqueda de la verdad y la justicia para las víctimas. Así la tecnología y los nuevos medios masivos permitirán una construcción más justa y sincera de la sociedad colombiana y por tanto de lo humano




Referencias
·         Gordo López, Ángel J. & Macauley, William R. (1996) Hibridación y Purificación en el Espacio Cibernético: una aproximación discursiva. En GORDO López, Ángel Juan & Linaza, José Luis (comp.). Psicologías, Discursos y Poder. España: Editorial Visor. Disponible en:http://www.researchgate.net/publication/260479857_Hibridacin_y_purificacin_en_el_espacio_ciberntico_una_aproximacin_discursiva
·         Winocur, Rosalía (2013) Los diversos digitales y mediáticos que nos habitan cotidianamente. Buenos Aires. Disponible en:http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20130722110743/Rosalia_Winocur.pdf

Proyas, A. (2004), Yo, Robot. [película], Estados Unidos, Overbrook Entertaiment [productora]


1 comentario:

  1. Hola compañeros, quisiera felicitarlos por la manera en que han llevado su blog. Es muy bonito, tienen imágenes y videos entretenidos que complementan muy bien los temas, además de un diseño con colores pasteles que transmite paz y tranquilidad, justamente lo que buscan las víctimas. Por otro lado, también está muy bien organizado, el hecho de que se pueda primero abrir un mes y después algún título con el tema de interés hace que sea más fácil (al menos para los estudiantes de Formación Social de lo Humano) ubicarse temporalmente y relacionar los temas tratados con los títulos. De igual manera me sorprende gratamente la profundidad de sus escritos, sus exposiciones son claras y las relaciones que establecieron entre las películas y los textos a lo largo del semestre soy muy interesantes y completas.
    Hablando un poco del papel de las TICS en la formación social de las víctimas del conflicto armado quisiera recurrir a Gordo & Macauley y su texto “Hibridación y purificación en el espacio cibernético: una aproximación discursiva.” Al igual que ustedes lo hicieron, pero esta vez refiriéndome a la idea de que “se establece una fusión humana con artefactos tecnológicos”, sin duda, el conflicto armado en Colombia ha sido muy violento, se han manejado estrategias inhumanas que dejan huellas imborrables. Entre estas estrategias ha habido “minas quiebrapatas”, mutilaciones, sin duda el uso constante de armas de fuego etc. y es allí donde tienen sentido las ideas de Gordo & Macauley, pues las víctimas que logran sobrevivir a estos ataques cuentan con artefactos como muletas, sillas de ruedas (a veces electrónicas), marcapasos, y artefactos más sofisticados que pasan a ser parte de ellos… y de alguna manera pasan a ser una extensión de sí mismos, de su cuerpo, y los constituyen como humanos.
    Por otro lado, concuerdo con ustedes en que uno de los papeles de las TICS en el conflicto armado ha sido permitir que la información que se tiene llegue a los colombianos, “Así se facilita la percepción de identidades distribuidas (telepresencia) y vivenciar la acción-a-distancia sin las consabidas restricciones convencionales” (Gordo & Macauley, 1996, p.423). También me parece muy bonito su planteamiento de que estas tecnologías deberían usarse para buscar la justicia y la verdad dentro de este escenario de conflicto. Lastimosamente es claro que hay (y siempre ha habido) una manipulación entre lo que pasa y lo que vemos, y esto precisamente nos deja “maniatados” para poder hacer algo ante la situación ya que ni siquiera sabemos la verdad de lo que pasa, quisiera preguntarles ¿Cómo podríamos usar las TICS de manera que logremos enterarnos de mano de las víctimas directas lo que está pasando y cómo lo están viviendo? También ¿Cómo se podrían usar las tecnologías de información y comunicación como ayuda en el proceso de duelo de las víctimas?

    Alison Paola Portela Enciso.

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