viernes, 26 de febrero de 2016

El nacimiento del sujeto occidental moderno o la formación social del sujeto moderno desde la perspectiva europea y desde la perspectiva latinoamericana.


                 Espiral - Des-civilización: Norbert Elias (04/03/2015)

Reflexión 1. AJ Pabón. 

Sobre el proceso de Civilización de Norbert Elías,  Gina Zabludovsky destaca los "Vínculos de control de la violencia del estado y el autocontrol (cómo me controlo yo y cómo me controla el Estado) con una visión que da una una dimensión histórica a las tesis de Weber y Freud, y donde el sentimiento de vergüenza por tus propias acciones; como las personas y la sociedad comienza a avergonzarse de como comer, de como comportarte, de todas las formas de ser civilizado."


Reflexión 2. PA Quintero.

 
 Sobre el proceso de Civilización de Norbert Elías,  Gina Zabludovsky indica que "Los ejercitos modernos nacen al mismo tiempo que nace la cuchara, el tenedor y la pijama, es decir, la contención a nivel macro se da al mismo tiempo que surgen cuestiones que implican que el ser humano empiece a sentirse avergonzado de su cuerpo."

 




jueves, 25 de febrero de 2016

14 puntos de la desaparición forzada en Colombia.

DESAPARICIÓN FORZADA Y REPARACIÓN: UNA MIRADA A LAS REPARACIONES DESDE LA PERSPECTIVA DE LAS VÍCTIMAS ORGANIZADAS, EL CASO ASFADDES 

Godoy Ortega, Y. M. (2014), Desaparición forzada y reparación una mirada a las reparaciones desde la perspectiva de las víctimas organizadas, el caso Asfaddes [trabajo de grado], Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Carrera de Ciencia Política. PP. 153.


El trabajo de YIRA MARCELA GODOY ORTEGA trata la temática de la desaparición forzada y la reparación de las víctimas desde la mirada de la asociación de familiares de detenidos y desaparecidos. 
Para ver grosso modo su escrito presentaremos la información más importante: 

1. Según SNARIV, hasta el 1 de mayo de 2014 Colombia tiene cerca de 6.431.981 víctimas del conflicto armado, dentro de las cuales se presume que 124.696 corresponden a desapariciones forzadas. Por su parte, al hablar de víctimas se encuentra que, según el Registro Nacional de Desaparecidos este número, hasta el 2013, estaría en 16.907 y en 25.007 de acuerdo el Registro Único de Víctimas. (P.3)

2. En el ámbito internacional se entiende por desaparición forzada “el arresto, la detención, o cualquier otra forma de privación de libertad que sean obra de agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o del ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida, sustrayéndola a la protección de la ley”.(P.3)

3. Si se pretende avanzar en la consolidar una paz sostenible y duradera, se debe garantizar no solo un marco jurídico e institucional que imponga severas y efectivas sanciones, sino que se hace necesaria una efectiva reparación de las víctimas como paso para reconquistar la ciudadanía plena destruida por el hecho violento. (P.4)

4. El primer caso de desaparición forzada registrado en Colombia se da aproximadamente hacia 1974, como resultado de una estrategia represiva del Estado para eliminar opositores (ASFADDES, 2008, pág. 29). Los familiares de las víctimas de desaparición forzada, al encontrar una respuesta negativa a sus peticiones, conformaron colectivos con el fin de lograr que el tema de la desaparición forzada hiciera parte de la agenda gubernamental, legislativa y administrativa. Sin embargo, a pesar de su inclusión dentro de esta agenda y en el paulatino y lento desarrollo normativo, estos esfuerzos no se tradujeron en una disminución del fenómeno y muchos menos en su erradicación, por lo que su violación sistemática persiste. Además de la elevada ocurrencia su nivel de impunidad es alto tal como afirman el informe de la Coordinación Colombia, Europa, Estados Unidos (CCEEU, 2012, pág. 12). (P.5)
5. Con el objetivo de lograr dar respuesta a la pregunta de investigación del presente Trabajo de Grado, se llevó a cabo el análisis de 7 entrevistas semiestructuradas (Anexo 3) realizadas a 7 víctimas de desaparición forzada representadas a través de ASFADDES. Para ello, se formuló una categoría (justicia transicional) y cinco subcategorías inductivas (verdad, justicia, reparación, garantías de no repetición y reformas institucionales) (P.9)

6. La Justicia Transicional puede ser definida “como la concepción de justicia asociada con periodos de cambio político, caracterizado por respuestas legales que tienen el objetivo de enfrentar los crímenes cometidos por regímenes represores anteriores.” (Teitel, 2003, pag 69) (P.14)

7. La justicia restaurativa se ha tenido en cuenta para los procesos que garantizan la transición de un país en conflicto a uno más democrático y en paz, teniendo en cuenta que esta es una forma alternativa a la solución de conflictos legales.
tres de los principios fundamentales de la Justicia Restaurativa son
-“La Justicia debe trabajar para que se ayude a volver a su estado original a aquellos que se han visto perjudicados” (Diaz, 2013, pág. 130)
- “Debe existir la posibilidad para que los directamente perjudicados puedan participar de lleno y de manera voluntaria en la respuesta al hecho delictivo” (Diaz, 2013, pág. 130).
- “El papel del Estado consiste en preservar un orden público justo y la comunidad debe ayudar a construir y mantener una paz justa” (Diaz, 2013, pág. 130). (P.17-18)

8. Según el informe ¡Basta Ya! Del Centro Nacional de Memoria Histórica, la verdad será tomada como la versión más cercana a lo sucedido desde la perspectiva de las víctimas, comunidad, victimarios e instituciones. De tal forma que sea incluida en, primera instancia, aquello que las víctimas conocen acerca de lo que ocurrió. (P.23)

9. Reparación simbólica: permite dar pie a procesos de construcción de confianza pública y de integrar a las víctimas dentro de la sociedad. Esta puede incluir: disculpas oficiales, la rehabilitación, el cambio de nombres de los espacios públicos, el establecimiento de día conmemorativo, la creación de museos y parques dedicados a la memoria de las víctimas, entre otras (De Greiff, 2006, pág. 453). (P.27-28)
10. En América Latina la práctica de desaparición forzada surge durante los años 60, como una forma de control político y social. El Salvador y Guatemala fueron algunos de los países donde el método de desaparición forzada dio paso para su consolidación en el resto de Centroamérica y Suramérica. La política de dominación se presentó a nivel continental, puesto que la desaparición forzada de personas no sólo se dio en dictaduras, sino también se presentó en Gobiernos civiles electos o dentro de un modelo de “Democracia” (Molina, 1988, pág. 3). (P.35)

11. En Colombia las primeras desapariciones forzadas registradas ocurren dentro del marco doctrinal de la Seguridad Nacional. Progresivamente la práctica de este método fue incrementándose para el año de 1980. Al igual que en la mayor parte del continente, este delito es usado como forma represiva y sistemática para eliminar opositores políticos. (P.37)

12. La Ley de víctimas y restitución de tierras debe apuntar a la creación de memorias ejemplares, que se caracterizan por transmitir un sentimiento de perdón y reconciliación (Todorov, 2000), para garantizar verdaderos procesos de resiliencia que permitan reconciliar a la población colombiana. En estos términos las víctimas deberían ser reparadas por su misma condición de haber recibido un daño sin importar el tiempo.
La Ley de Víctimas y Restitución de Tierras tiene en gran medida el poder de colaborar a la recuperación de la confianza cívica, ya que el quebramiento de dicha confianza no solo irrumpe con resultados esperados sino con el mismo proceso de transición a un país más democrático, en paz y reconciliado (De Greiff, 2006, 204 - 241). (P.43)

13. Las víctimas afirman que el conocer el paradero de los restos de sus seres queridos es indispensable en su proceso de duelo. Preguntas como ¿quién lo hizo? ¿Quién se benefició? ¿Por qué lo hicieron? contribuyen a la superación de resentimientos frente a un Estado que durante mucho tiempo ha invisivilizado el delito.
La verdad es un elemento esencial en el proceso de des-victimización. En este sentido, empoderar a la víctima a través de sus propios relatos es fundamental para que ésta sea capaz de asumir su condición y, a partir de ella, proyectarse y reinventarse a sí mismo; es decir, hacer la resiliencia a través de relatos de la memoria (Latorre, 2010, pág 102). (P.48)

14. CONCLUSIÓN: La ley 1448 de 2011 no responde a las necesidades de las víctimas de desaparición forzada, debido a que no responden a una visión integral de la reparación, de acuerdo a sus opiniones. En el proceso de creación de esta Ley, ASFADDES sostuvo reuniones con Juan Fernando Cristo, quien para la época estaba trabajando en la planeación de esta Ley. Sin embargo, no tuvo en cuenta sus recomendaciones. (p.52)

En complemento con el desarrollo genealógico y espitemológico la autora nos presenta sus modelos de entrevista y la aplicativa a 6 individuos representados por ASFADDES. 

martes, 23 de febrero de 2016

Conflicto armado en San José de Apartadó, una historia de templanza.

UNA HISTORIA DE TEMPLANZA. 




La lucha armada en Colombia ha traído consecuencias trágicas para la población civil, pero las más perjudiciales y degradantes han afectado a grupos específicos dentro de ésta.

Uno de los casos más nombrados es el de una comunidad del Urabá antioqueño llamada San José de Apartadó. Dicha región se caracteriza por ser una zona aislada del mundo urbano, pues forma parte de un grupo de veredas que se dedican primordialmente a la producción agrícola, sobre todo a la producción bananera.

Esta región es centro de actividad armada desde mediados de la década de los noventa, por parte tanto de las FARC como de grupos paramilitares y el ejército.

La presencia de grupos armados en la zona ha hecho que la comunidad desarrolle proyectos para responder ante la violencia vivida. El proyecto de mayor envergadura ha sido la creación de la Comunidad de Paz, que se basa en el propuesto de que San José de Apartadó sea catalogado como zona neutral. Sin embargo, incluso la creación y el desarrollo del proyecto han recorrido un camino muy difícil, en el que el Estado no ha actuado de la manera más sensata, puesto que su papel como garante de la seguridad de la población no ha sido del todo satisfactorio.  Así pues, el ejército ha llegado a catalogar a la población de la comunidad como paramilitar, para poder justificar su acción que incluye matanzas y desplazamientos forzados, entre otras muchas formas de coacción.

La comunidad surgió en 1997, tras el masivo desplazamiento de población que habitaba veredas aledañas. Este gran desplazamiento ocurrió porque la policía decidió instalarse dentro de la zona, lo que convertía el terreno en un punto clave para la guerrilla. La población inconforme, decidió junto con el Monseñor Duarte Cansino, crear zonas neutrales a la guerra. Sin embargo, tras pocos días de la declaración hubo una arremetida paramilitar muy brutal, que se interpreta como la disconformidad del Estado ante el surgimiento de zonas neutrales.

El periodo histórico que atravesaba el país no era muy favorable, pues estuvo caracterizado por la presencia activa de numerosos grupos armados en Colombia (conflicto armado interno). Esta actividad fue tan intensa en ese entonces que dicho periodo es considerado el de mayor recrudecimiento de la lucha armada en la historia del país. Los desplazamientos forzados, matanzas masivas, desapariciones, secuestros y atentados son sólo unos de los actos que se cometieron innumerables veces finalizando la década de los noventa.
Para aquel entonces, la presidencia estuvo a cargo de Ernesto Samper Pizano (1994-1998) y  de Andrés Pastrana Arango (1998-2002). Hay que destacar la presencia de Álvaro Uribe Vélez como gobernador de Antioquia entre 1995 a 1997, lo cual influyó considerablemente en el desarrollo de los eventos del departamento.
Así pues, a los pocos días de la conformación de la Comunidad de Paz, tuvo lugar un brutal arremetimiento militar contra la comunidad, que fue interpretado como la respuesta desaprobatoria del Estado a la creación  de zonas neutrales mediante la destrucción de la comunidad, para así comunicar a las demás poblaciones lo que podría ocurrir en caso de que decidieran declararse como zonas neutrales. Por tanto, el trayecto de la comunidad ha estado lleno de obstáculos incluso desde su comienzo.
         Entre tantos hechos, se concluye que la comunidad no ha dejado de luchar por el establecimiento de la paz a pesar de los altibajos que ha tenido que sobrellevar. Entre los acontecimientos más perjudiciales se menciona el bloqueo económico a la población durante tres meses, así como las numerosas matanzas tanto de adultos como de niños que fueron acusados de paramilitares.
En total, se podrían contabilizar más de cuatrocientos-cincuenta crímenes de Lesa Humanidad que afectaron a dicha población. La magnitud de los daños causados ha hecho que este caso sea llevado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, desde donde se exige al Estado responder ante tales crímenes. A pesar de estos intentos, ni un solo caso ha sido sancionado, de manera que la impunidad se ve reflejada en el cien por ciento de los eventos. Aquí entra a escena la manipulación de testimonios mencionada por el padre Giraldo, ya que al estar en manos de entidades gubernamentales, dichos testimonios están sujetos a la tergiversación de información a favor del Estado.
El dolor que la impunidad causa a las víctimas es impresionante, y los que reciben los beneficios de los cargos imputados son precisamente los agentes de violencia tanto por parte del Estado como por los grupos armados. Esto lleva a pensar que la población es utilizada como sujeto de confrontación entre bandos, lo cual implica una nula manifestación de la moralidad de los grupos poderosos en el país (institucionales y no institucionales).
A pesar de todo esto, la Comunidad de Paz todavía vela por la consolidación de la justicia, la verdad y la solidaridad, y están convencidos de que sus esfuerzos tendrán frutos a futuro. La Comunidad de Paz es, según el Padre Giraldo, “un proyecto profundamente humanístico”.
Así pues, la manera idónea de lograr la paz según la comunidad es a través de la resistencia pacífica, esto es, mediante la confrontación no armada y el mantenimiento de los ideales de la población. Asimismo, la comunidad propone la educación de los niños sobre la historia del pueblo y la lucha pasiva que sus habitantes han mantenido con el objetivo de lograr la paz. Por tanto, es “una muestra de que seguirán firmes en contra de las masacres, en contra de los asesinatos particulares, en contra de las amenazas”, “Los miembros de la Comunidad de Paz San José de Apartadó se comprometen a la no injusticia e impunidad de los hechos.” (Art. 3, Párrafo 1).
Esta resistencia pacífica se ve manifestada en el monumento de piedra creado por la comunidad, en el que cada piedra representa la muerte de un individuo por parte de los grupos armados. Entonces, es la construcción de una memoria histórica, que sigue y seguirá levantándose hasta cuando la violencia acabe. Por tanto, las piedras representan los hechos que dieron origen a la Comunidad de Paz y a su vez, el rechazo a la violencia nacional.
El Padre Giraldo cumple un papel fundamental en la exposición de los hechos ocurridos en San José de Apartadó  y en muchos otros lugares de Colombia que se ven afectados por el conflicto armado. De esta manera, el Padre Giraldo se declara testigo de excepción mediante la argumentación que expone a la Fiscalía en la carta. Esto quiere decir que sus declaraciones son supremamente definitorias y esenciales para comprobar la corrupción existente en el sistema judicial colombiano. Entonces, expone que la falta de moralidad de las instituciones políticas colombianas es lo que ha desencadenado la fuerte violencia que vive el país:
“El aparato judicial y disciplinario del Estado, inducido por el positivismo jurídico imperante que ha ido cortando todo vínculo con el mundo de los valores, de la ética, de los ideales políticos, de los humanismos, de las religiones, para erguirse en una técnica autónoma supuestamente “aséptica”, ha ido construyendo el concepto soberano de “verdad procesal” como base de su “justicia”” (Giraldo, 2009, 34).

martes, 16 de febrero de 2016

Testigo de excepción, Javier Giraldo P.J.

Testigo de excepción
Javier Giraldo
2010

CINEP



La carta del Padre Javier Giraldo sobre la objeción de conciencia, describe claramente, y en base a una serie de sólidos argumentos basados en hechos reales y experiencias vividas por él, cómo las ramas que deben gobernar el país en pro del beneficio de la colectividad colombiana son completamente injustas y egocéntricas en cuanto defienden sus intereses propios sin preocuparse por lo que suceda alrededor del pueblo colombiano. 

El Padre, por medio de una serie de acontecimientos que refieren a 29 años de labor, entre ellos los más nombrados del 2005 hasta el 2007 en poblaciones vulnerables como San José, Urabá y comunidades con un alto índice de deficiencias económicas y sociales, encontró que allí se practican las mayores injusticias del país, haciendo que sus habitantes se conviertan en víctimas del gran conflicto interno que Colombia afronta, siendo presas de los paramilitares y grupos subversivos y más aún ¡quien lo creyera! De las ramas ejecutivas y judiciales de nuestro país. 

Las declaraciones que Javier Giraldo hace evidencian el panorama de gran parte de los campesinos colombianos que cargan con el yugo de vivir en zonas de Colombia en donde son objeto de burlas y de maltratos de todo tipo: físicos, emocionales y morales, llevándolos a puntos extremos de perdida de la moral absoluta, de la conciencia plena y el respeto por sí mismos; cuando han sido lo suficientemente manipulados se les obliga a mentir para encubrir sectores privados que operan desde diferentes entes del estado, con el fin de favorecer los intereses propios de esa minoría que, injustamente y sin ningún tipo de escrúpulo y de conciencia moral, rigen y gobiernan nuestra sociedad; siendo este por ejemplo el caso del expresidente y exgobernador de Antioquia, Álvaro Uribe, según descripciones del padre. 

La carta del Padre Giraldo revela el drama que tienen que vivir las víctimas en un país como el nuestro, un país en el que muchas personas desean obrar siempre en el bien común, buscando una homonoia (estado en el que todos los ciudadanos sirven al bien común), por esta razón el P.J (Padre Jesuita) explaya un rechazo a ofrecer declaraciones, indagatorias o entrevistas al fin de no entrar en conflictos morales, lo que sustenta bajo el catecismo de la iglesia católica y algunos artículos de la constitución. 

Se hace reiterativo la constante búsqueda de analizar la injusticia plena que vive un país como Colombia, y es indiscutible pensar que Colombia es una clara dicotomía de un país en el que los avances tecnológicos, científicos, e investigativos en diferentes áreas como la medicina, la psicología o la antropología contrasta con la pobreza y subdesarrollo sociocultural y político que tiene sus raíces cimentadas en lo más profundo de los poderes judiciales, legales y constitucionales  en los que se perciben corrupción desde los entes y hombres que gobiernan nuestro país y que no están más que conformadas por una serie de elites que defienden intereses propios en busca de enriquecerse y así alimentar su sed de poder y misantropía. 

Bien dijo García Márquez que “El apetito por el poder es el resultado de la incapacidad para el amor" y es por esta razón que se generan una serie de conflictos morales que alteran desde el centro de la gobernación a todos los gobernados. Es por ello, que dentro nuestra elección por un candidato es menester la búsqueda de un personaje que tenga más sed de bien común que de poder y que establezca dentro de su personalidad principios morales que dejen evidenciar que la toma de poder jamás hará de perder la intención principal de la política que se fundamente en el bien de TODOS y cada uno de los colombianos.